Miguelín vuelve!
Vaya chuletas
... o ésta
Observar el chavalín de atras pensando: Toca la mía, toca la mía...
Quien toca mejor la gaita? Estos...
... o estos
Quienes se lo pasan mejor, estos...
...estos bulls?
...éste pie?
¿y éstas dos?
¿A quién pertenez ésta oreyina?
The Guardian dedica un extenso artículo al Sporting: su ascenso...
Reproducimos a continuación, traducido, un artículo periodístico publicado en The Guardian, escrito coincidiendo con el encuentro ante el FC. Barcelona, y dedicado al Sporting y su entorno:
Llegaban a lo largo de la playa de San Lorenzo, repleta de camisetas rojiblancas y otras lisas magnificas, a lo largo del río Piles, a través del parque y las calles, cargaban litros de bebida, colgaban banderas de los balcones y bufandas anudadas a las muñecas. Todos ellos fueron allí, los niños con la equipación completa, desde la camiseta a las medias, el tipo que desafiaba a la gravedad con su barriga y el viejo con su gorra lisa y con su insignia, generaciones mezcladas con orgullo en sus solapas, escrito a mano, hace una semana, "todas las localidades vendidas". Es el Real Sporting de Gijón contra el Futbol Club Barcelona y fue una gran noche, una por la que habían esperado mas de una década, fue difícil que no se humedecieran los ojos, después de todo, como se dice en español " ha llovido mucho desde entonces", especialmente en Gijón. El club, con 103 años de historia, el estadio más antiguo de España y el Oscar a la mejor película extranjera con el exjugador Antonio Maceda y el actual presidente Manuel Vega Arango, había vuelto a donde pertenecía. "El Molinón" es especial, no una de esas porquerías en las afueras sin rastro de alma, un estadio en la ciudad, asentado con dificultad a la orilla del mar, gradas empinadas cerca del césped, con una parte en la que obstinadamente continúan de pie, un estadio que hace un ruido infernal, que salta y rebosa energía antes del inicio del partido, repleto de aficionados que no callan una sola vez, hinchas que a diferencia de la enorme botella de sidra que dio la bienvenida a los jugadores al terreno de juego, nunca se avinagran, continúan con su repertorio y responden a los goles en contra, no con silencio, silbidos o pañuelos blancos, lo hacen rugiendo "Sporting" ¡! Aficionados que han esperado una década para volver a primera división y están decididos a disfrutar cada minuto, hinchas tan buenos que incluso Samuel Eto los aplaudió tras el pitido final, Pep Guardiola los describió como increíbles y Leo Messi, conjurando imágenes mentales de los frígidos aficionados catalanes añadió "son un ejemplo para los hinchas de cualquier lugar", "El Molinón es un estadio de verdad" añadió Rafa Márquez, a diferencia del Camp Nou, le faltó decir. Después de todo, el Camp Nou no recuerda algo como lo que hizo El Molinón anoche, continuar cantando, bailando y botando, incluso si el Barcelona marcaba su sexto gol -si, sexto- para enviar al Sporting a su tercera derrota consecutiva y su segundo peor resultado en casa en toda su historia: 1-6, y hay que frotarse los ojos, porque mientras que el Barcelona fue espectacular anoche y los aficionados del Sporting fueron impresionantes, su equipo no lo fue. El Sporting tiene un puñado de jóvenes buenos jugadores despuntando, descarados para el ataque, pero su defensa es realmente terrible, son los últimos de la tabla. Le ha llevado diez años al Sporting ascender, podría tardar sólo uno en volver otra vez y eso sería una vergüenza terrible para los sportinguistas. Y para España. Sid Lowe (The Guardian) |
Carta de un sportinguista
Acabo de llegar de Madrid. Hace apenas quince minutos que me he bajado del autobús de la Peña Sportinguista.
Lo normal, sería que me fuera a la cama, después de un día tan cargado, en todos los sentidos y de un viaje de casi 6 horas. Pero hoy ha sido distinto y no voy a ir a dormir hasta que pueda contar aquí mis sensaciones.
Mi equipo, el Real Sporting de Gijón, acaba de ser goleado por el Real Madrid, por siete goles a uno. Hace tres días, 1-6 en El Molinón. Cuatro partidos, 0 puntos.
Pero a pesar de estos números, mi sensación hoy no es de derrota. Y es que lo vivido esta noche en el Santiago Bernabéu ha sido increíble.
Ya se pudo ver también el otro día en El Molinón frente al Barça y todos estos años de atrás con todas las mareonas que inundaron de rojo y blanco las distintas ciudades de España que visitaba el Sporting durante su larga estancia en la segunda división.
Aunque lo de hoy, repito, hace que mi corazón y mi cabeza no se hundan en el desánimo, porque seguro que esta afición empujará a nuestro equipo a lograr la salvación.
Todos los presentes esta noche en el Santiago Bernabéu pudieron ver a una afición, llegada en un día laborable desde 500 km y arropada por innumerables asturianos y sportinguistas residentes en Madrid y alrededores, que situada en el cuarto anfiteatro del fondo norte y salpicando en pequeños grupos, todas la gradas y rincones del estadio, animaron sin cesar, antes y durante el partido, a pesar de los goles que poco a poco iban llegando.
Pero lo mejor estaba por llegar. Cuando el colegiado señaló el final del encuentro, se vivieron unos momentos que nunca olvidaré.
La gente del Sporting seguía cantando y mientras abandonábamos el campo, todos seguíamos cantando. Sin parar. Los Sportinguistas íbamos saliendo y concentrándonos en la calle, detrás del fondo norte, donde esperaban los autobuses, agitando las banderas y bufandas, entre abrazos, lágrimas y saltos, pero sin parar de cantar. Así durante casi media hora.
La gente del Madrid no daba crédito y aplaudían y hasta los antidisturbios, que protegen la salida de los autobuses, sonreían y a alguno se le escapó: "ya los ví en Salamanca, son la mejor afición de España".
Ni con Luisin...
Con el Bernabeu al fondo
En McLaren tienen un problema con la aerodinámica de Hamilton
Fiesta en el Cantante Agosto 2008
Fiesta en el Cantante Agosto 2008
Fiesta en el Cantante Agosto 2008